Guía práctica · Partes de trabajo y SAT

Cómo organizar el SAT de una empresa instaladora: avisos, prioridades y planificación

Cómo organizar el servicio técnico de una empresa instaladora: recogida de avisos, prioridades, planificación de técnicos, cierre en el día e indicadores.

Autor
Javier Ortega Ruiz
Actualizado el
Publicado el
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9 min

La respuesta corta

Un SAT ordenado tiene una sola entrada de avisos, una prioridad asignada a cada aviso en el momento de recibirlo y una agenda que deja huecos para urgencias y rellena el resto con preventivos. Cada aviso se cierra el mismo día con su parte firmado, y el parte pasa a factura sin volver a teclearse. Mide seis cosas: avisos abiertos, tiempo de respuesta, resolución a la primera visita, horas facturables frente a horas pagadas, partes sin facturar y días de cobro.

En casi todas las instaladoras pequeñas el SAT funciona igual. El teléfono lo coge quien esté. El aviso se apunta en un pósit, en un WhatsApp o en la cabeza del gerente. Por la mañana alguien reparte el trabajo de memoria. Por la tarde nadie sabe con certeza qué quedó pendiente.

Funciona mientras la empresa es pequeña y el gerente está en todo. Deja de funcionar el día que entra un quinto técnico, llega el primer contrato de mantenimiento grande o el gerente se va una semana de vacaciones.

Esta guía propone una forma de organizarlo en seis pasos. Es el mismo circuito que usamos en todo el sitio: aviso, planificación, parte, obligaciones, factura y cobro.

Por qué el SAT se desordena

Hay dos razones de fondo, y ninguna es la falta de voluntad.

La primera es que el trabajo entra por muchos canales. Llamadas al fijo, llamadas al móvil del técnico, mensajes de WhatsApp, correos del administrador de fincas. Cada canal tiene su propio «cuaderno».

La segunda es la falta de técnicos. Según datos de CONAIF que citaba su presidente, Francisco Alonso, en 2023, el 65 % de las empresas instaladoras y mantenedoras necesitaba personal, la edad media del instalador superaba los 50 años y un 30 % de los trabajadores se jubilaría en diez años (Interempresas). Cuando no puedes contratar, la única forma de atender más avisos es perder menos tiempo en cada uno.

Paso 1: una sola entrada de avisos

Da igual por dónde llegue el aviso. Lo que importa es que acabe en un único sitio: un programa, una hoja compartida o, como mínimo, un libro de avisos en la oficina. Si un técnico recibe una llamada directa, su trabajo es pasarla a ese sitio, no apuntarla en la furgoneta.

Al recibir el aviso, pide siempre estos datos:

DatoPor qué
Nombre, teléfono y dirección exactaLlegar y confirmar la visita
Quién paga (particular, comunidad, empresa, aseguradora)Facturar a quien corresponde desde el principio
Equipo afectado (tipo, marca, modelo si lo sabe)Llevar el material adecuado
Síntoma, con palabras del clientePreparar el diagnóstico
¿Tiene contrato de mantenimiento o garantía?Saber si se cobra y cuánto
Disponibilidad y acceso (llaves, portero, horario)Evitar viajes en balde
Fotos o vídeo del equipo o de la placaDiagnóstico a distancia

Cada aviso recibe un número. Ese número acompaña al parte, a la factura y a cualquier reclamación. Sin número no hay forma de saber cuántos avisos tienes abiertos.

Paso 2: prioridad en el momento de recibirlo

No todos los avisos son iguales, y el cliente no es quien decide la prioridad. La decide la oficina con criterios fijos.

Esta es una propuesta de matriz de prioridades. No es una norma: ajústala a tu tipo de clientes y a lo que firmes en tus contratos de mantenimiento.

PrioridadSituación típicaRespuesta que proponemos
P1 · RiesgoOlor a gas, humo, riesgo eléctrico, fuga de agua importanteInstrucciones de seguridad al teléfono y aviso a los servicios de emergencia; técnico cuanto antes
P2 · Sin servicioSin calefacción o agua caliente en invierno, sin frío en una cámara, un negocio paradoEn el día o en 24 horas
P3 · Avería parcialFunciona mal, hace ruido, gotea sin dañosEn 48–72 horas
P4 · ProgramadoPreventivos, revisiones reglamentarias, presupuestosSegún calendario

Si llaman por olor a gas

Tu técnico no sustituye a la distribuidora. Indica al cliente que no accione interruptores ni haga llama, que ventile, que cierre la llave de paso si puede hacerlo sin riesgo y que salga de la vivienda. Dale el teléfono de urgencias de su distribuidora de gas (figura en la factura del gas) y el 112. Deja constancia de la llamada en el aviso.

Los contratos de mantenimiento suelen fijar tiempos de respuesta. Si los tienes, la prioridad del cliente con contrato manda sobre la del cliente sin contrato. Por eso conviene diseñarlos con cuidado: lo explicamos en contratos de mantenimiento.

Paso 3: planificar la semana, no solo el día

La planificación es el corazón del SAT. Estas reglas funcionan en la mayoría de instaladoras de 3 a 50 personas:

  1. Planifica por zonas. Agrupa los avisos de un mismo barrio o municipio en el mismo día y el mismo técnico. Cada desplazamiento que ahorras es tiempo facturable.
  2. Deja huecos para urgencias. Mira cuántos P1 y P2 entran de media cada día en esa época del año y reserva ese tiempo. Si no llegan, los huecos se llenan con preventivos.
  3. Los preventivos rellenan, no desplazan. Las revisiones programadas tienen margen de fechas. Úsalo. Pero no lo agotes: una revisión reglamentaria fuera de plazo es un incumplimiento de tu cliente, y muchas veces tuyo como mantenedora.
  4. Asigna por habilitación, no solo por cercanía. Un técnico sin certificado de gases fluorados no puede cargar gas. Una revisión de protección contra incendios la hace personal de la mantenedora habilitada.
  5. Prepara la temporada alta. En climatización, junio y julio; en calefacción, las primeras semanas de frío. Adelanta preventivos a las semanas anteriores y refuerza la oficina.
  6. Define las guardias por escrito. Quién atiende fuera de horario, cómo se le avisa y cómo se cobra. Si no está escrito, lo acaba cubriendo siempre el mismo.

Las revisiones reglamentarias van en la agenda desde el principio

Si eres empresa mantenedora, parte de tu calendario lo marca la norma. El RITE fija periodicidades mínimas de mantenimiento según el tipo y la potencia del equipo (IT 3). El RIPCI obliga a la mantenedora a comunicar al titular las fechas de las revisiones periódicas (artículo 17.f).

Esas fechas no pueden depender de la memoria. Cárgalas en la agenda al firmar el contrato, con un año de antelación. Lo detallamos en la guía de mantenimiento RITE.

Paso 4: preparar el material y la furgoneta

Una segunda visita por falta de una pieza cuesta el desplazamiento, el tiempo del técnico y la paciencia del cliente. Tres hábitos ayudan:

  • Diagnóstico al recibir el aviso. Con la marca, el modelo y una foto de la placa o del código de error, el técnico o el jefe de SAT puede anticipar qué pieza hará falta.
  • Stock mínimo por furgoneta. Define qué lleva cada furgoneta según el tipo de trabajo del técnico. Revísalo cada semana contra lo consumido en los partes.
  • La furgoneta es un almacén. El material que sale de ella tiene que descontarse. Si no, el inventario miente y compras dos veces lo mismo.

Resolución a la primera visita

Es el indicador que mejor resume todo lo anterior. Se calcula así: avisos resueltos en la primera visita ÷ avisos cerrados, en un periodo. Si baja, el problema suele estar en la recogida del aviso (faltan datos), en el material (no estaba en la furgoneta) o en la asignación (fue el técnico equivocado).

Paso 5: cerrar el aviso el mismo día

Un aviso está cerrado cuando tiene su parte completo y firmado y la oficina lo ha revisado. No cuando el técnico se va de casa del cliente.

El parte tiene que llevar horas, material, fotos, trabajo pendiente y firma. Te contamos campo por campo qué debe incluir en parte de trabajo para instaladores.

Si el parte llega a la oficina el mismo día, la factura puede salir el mismo día. Cada día de retraso en la factura es un día más de cobro. Y desde 2027, con Verifactu, la factura se emite y se registra desde el programa de facturación en el momento: tiene sentido que el parte cerrado sea ya la factura en borrador (te lo explicamos aquí).

Lo que quede pendiente (una pieza que pedir, un presupuesto que enviar) abre un aviso nuevo o una tarea con responsable y fecha. Así no se pierde en una libreta.

Paso 6: cuando trabajas en casa de otro

Muchos avisos de una instaladora se atienden en centros de trabajo de otras empresas: oficinas, naves, hoteles, comunidades con personal propio. Ahí aplica el Real Decreto 171/2004 de coordinación de actividades empresariales.

En la práctica, significa que las empresas que coinciden en un mismo centro deben cooperar e informarse de los riesgos de sus actividades antes de empezar (artículo 4), y que el titular del centro debe informar a las empresas que acuden de los riesgos del lugar y de las medidas de emergencia. Para la oficina del SAT, esto se traduce en dos tareas:

  • Guardar por cliente la documentación de coordinación que te hayan pedido o entregado.
  • Avisar al técnico, en el propio aviso, de cualquier requisito de acceso: formación, equipos de protección, permisos de trabajo.

Quién hace qué

No hace falta un organigrama grande. Sí hace falta que cada función tenga nombre.

FunciónEn una empresa de 3–8 personasEn una de 10–50
Recoger y priorizar avisosAdministración, con el gerente de respaldoPersona de SAT dedicada
PlanificarGerente o técnico más veteranoJefe de SAT o planificador
Diagnóstico a distanciaTécnico más veterano, por teléfonoJefe de SAT o técnico de guardia
Revisar partes y facturarAdministraciónAdministración, con revisión del jefe de SAT
Contratos de mantenimientoGerenteResponsable comercial o de mantenimiento
CobrosAdministraciónAdministración, con seguimiento semanal

El error más común en empresas pequeñas es que todo pase por el gerente. Funciona hasta que el gerente está en una obra. Escribir las reglas de prioridad y de planificación es la forma de que otra persona pueda tomar decisiones igual que él.

Seis indicadores para ver si funciona

No publicamos valores de referencia porque no hay datos fiables para instaladoras españolas. Lo útil es medirlos cada mes y ver la tendencia.

  1. Avisos abiertos. Cuántos avisos no tienen parte cerrado. Si sube semana tras semana, no das abasto.
  2. Tiempo de respuesta. Horas entre la entrada del aviso y la llegada del técnico, por prioridad. Compáralo con lo que prometes en tus contratos.
  3. Resolución a la primera visita. Explicado más arriba.
  4. Horas facturables entre horas pagadas. Cuántas de las horas que pagas a tus técnicos acaban en una factura. Es la base para calcular bien tu precio hora.
  5. Partes sin facturar. Partes cerrados que todavía no tienen factura. Debería ser casi cero al final de cada semana.
  6. Días de cobro. Días entre la factura y el cobro. Entre empresas, el plazo legal máximo es de 60 días naturales (Ley 3/2004, art. 4); lo desarrollamos en cobrar a tiempo.

Cuándo ayuda un programa SAT

Todo lo anterior se puede hacer con una agenda compartida y un buen parte. Con dos o tres técnicos, probablemente es lo más sensato.

A partir de cuatro o cinco técnicos, o en cuanto tienes mantenimientos periódicos, el papel empieza a costar más de lo que ahorra. Un programa SAT te da una sola entrada de avisos, una agenda visual, partes en el móvil que llegan al momento y mantenimientos que se generan solos. Comparamos las opciones con precios en programa SAT para instaladores.

En resumen

  • Un solo sitio para todos los avisos, con número y datos mínimos.
  • Prioridad decidida por la oficina con criterios escritos, no por quien grita más.
  • Agenda por zonas, con huecos para urgencias y preventivos que rellenan.
  • Aviso cerrado el mismo día, con parte firmado que se convierte en factura.
  • Seis indicadores cada mes, sin obsesionarte con compararte con otros.

Preguntas frecuentes

¿Qué es el SAT en una empresa instaladora?

El servicio de asistencia técnica: la parte de la empresa que atiende averías, revisiones y mantenimientos de instalaciones ya hechas. Va del aviso del cliente al cobro de la intervención, pasando por la planificación, el parte de trabajo y las obligaciones de registro.

¿Cuántas urgencias debo dejar libres en la agenda?

No hay una cifra correcta para todas las empresas. Mira cuántas urgencias entraron cada día en la misma época del año anterior y reserva ese tiempo. Si no las llenan, los preventivos cubren el hueco.

¿Qué hago si un cliente llama por olor a gas?

Que no accione interruptores ni llamas, que abra ventanas, que cierre la llave de paso si puede y que salga. Dale el teléfono de urgencias de su distribuidora de gas y el 112. Tu técnico va después, no en lugar de la distribuidora.

¿Qué es la resolución a la primera visita?

El porcentaje de avisos que se resuelven en la primera visita, sin volver otro día. Es el indicador que mejor resume la preparación del aviso: diagnóstico al recibirlo, material correcto en la furgoneta y técnico adecuado.

¿Necesito un programa SAT para organizarlo así?

Con dos o tres técnicos puedes hacerlo con una agenda compartida y partes bien diseñados. A partir de cuatro o cinco técnicos, o con mantenimientos periódicos, un programa SAT ahorra muchas horas de oficina y evita que se pierdan avisos.

Fuentes

  1. Interempresas: Retos y desafíos de las empresas instaladoras ante la falta de personal cualificado (Francisco Alonso, presidente de CONAIF, 06/07/2023)
  2. RD 171/2004, coordinación de actividades empresariales, BOE
  3. RD 919/2006, reglamento de gas, ITC-ICG 07
  4. RITE (RD 1027/2007), IT 3: mantenimiento
  5. RIPCI (RD 513/2017), art. 17: obligaciones de las mantenedoras
  6. Ley 3/2004 de medidas contra la morosidad, BOE

Cómo se ha hecho: leemos la norma en el BOE o en la web oficial, comprobamos precios y funciones en la web de cada fabricante en la fecha indicada y no aceptamos pagos por aparecer. Detalles en nuestra metodología.