La respuesta corta
Un SAT ordenado tiene una sola entrada de avisos, una prioridad asignada a cada aviso en el momento de recibirlo y una agenda que deja huecos para urgencias y rellena el resto con preventivos. Cada aviso se cierra el mismo día con su parte firmado, y el parte pasa a factura sin volver a teclearse. Mide seis cosas: avisos abiertos, tiempo de respuesta, resolución a la primera visita, horas facturables frente a horas pagadas, partes sin facturar y días de cobro.
En casi todas las instaladoras pequeñas el SAT funciona igual. El teléfono lo coge quien esté. El aviso se apunta en un pósit, en un WhatsApp o en la cabeza del gerente. Por la mañana alguien reparte el trabajo de memoria. Por la tarde nadie sabe con certeza qué quedó pendiente.
Funciona mientras la empresa es pequeña y el gerente está en todo. Deja de funcionar el día que entra un quinto técnico, llega el primer contrato de mantenimiento grande o el gerente se va una semana de vacaciones.
Esta guía propone una forma de organizarlo en seis pasos. Es el mismo circuito que usamos en todo el sitio: aviso, planificación, parte, obligaciones, factura y cobro.
Por qué el SAT se desordena
Hay dos razones de fondo, y ninguna es la falta de voluntad.
La primera es que el trabajo entra por muchos canales. Llamadas al fijo, llamadas al móvil del técnico, mensajes de WhatsApp, correos del administrador de fincas. Cada canal tiene su propio «cuaderno».
La segunda es la falta de técnicos. Según datos de CONAIF que citaba su presidente, Francisco Alonso, en 2023, el 65 % de las empresas instaladoras y mantenedoras necesitaba personal, la edad media del instalador superaba los 50 años y un 30 % de los trabajadores se jubilaría en diez años (Interempresas). Cuando no puedes contratar, la única forma de atender más avisos es perder menos tiempo en cada uno.
Paso 1: una sola entrada de avisos
Da igual por dónde llegue el aviso. Lo que importa es que acabe en un único sitio: un programa, una hoja compartida o, como mínimo, un libro de avisos en la oficina. Si un técnico recibe una llamada directa, su trabajo es pasarla a ese sitio, no apuntarla en la furgoneta.
Al recibir el aviso, pide siempre estos datos:
| Dato | Por qué |
|---|---|
| Nombre, teléfono y dirección exacta | Llegar y confirmar la visita |
| Quién paga (particular, comunidad, empresa, aseguradora) | Facturar a quien corresponde desde el principio |
| Equipo afectado (tipo, marca, modelo si lo sabe) | Llevar el material adecuado |
| Síntoma, con palabras del cliente | Preparar el diagnóstico |
| ¿Tiene contrato de mantenimiento o garantía? | Saber si se cobra y cuánto |
| Disponibilidad y acceso (llaves, portero, horario) | Evitar viajes en balde |
| Fotos o vídeo del equipo o de la placa | Diagnóstico a distancia |
Cada aviso recibe un número. Ese número acompaña al parte, a la factura y a cualquier reclamación. Sin número no hay forma de saber cuántos avisos tienes abiertos.
Paso 2: prioridad en el momento de recibirlo
No todos los avisos son iguales, y el cliente no es quien decide la prioridad. La decide la oficina con criterios fijos.
Esta es una propuesta de matriz de prioridades. No es una norma: ajústala a tu tipo de clientes y a lo que firmes en tus contratos de mantenimiento.
| Prioridad | Situación típica | Respuesta que proponemos |
|---|---|---|
| P1 · Riesgo | Olor a gas, humo, riesgo eléctrico, fuga de agua importante | Instrucciones de seguridad al teléfono y aviso a los servicios de emergencia; técnico cuanto antes |
| P2 · Sin servicio | Sin calefacción o agua caliente en invierno, sin frío en una cámara, un negocio parado | En el día o en 24 horas |
| P3 · Avería parcial | Funciona mal, hace ruido, gotea sin daños | En 48–72 horas |
| P4 · Programado | Preventivos, revisiones reglamentarias, presupuestos | Según calendario |
Si llaman por olor a gas
Tu técnico no sustituye a la distribuidora. Indica al cliente que no accione interruptores ni haga llama, que ventile, que cierre la llave de paso si puede hacerlo sin riesgo y que salga de la vivienda. Dale el teléfono de urgencias de su distribuidora de gas (figura en la factura del gas) y el 112. Deja constancia de la llamada en el aviso.
Los contratos de mantenimiento suelen fijar tiempos de respuesta. Si los tienes, la prioridad del cliente con contrato manda sobre la del cliente sin contrato. Por eso conviene diseñarlos con cuidado: lo explicamos en contratos de mantenimiento.
Paso 3: planificar la semana, no solo el día
La planificación es el corazón del SAT. Estas reglas funcionan en la mayoría de instaladoras de 3 a 50 personas:
- Planifica por zonas. Agrupa los avisos de un mismo barrio o municipio en el mismo día y el mismo técnico. Cada desplazamiento que ahorras es tiempo facturable.
- Deja huecos para urgencias. Mira cuántos P1 y P2 entran de media cada día en esa época del año y reserva ese tiempo. Si no llegan, los huecos se llenan con preventivos.
- Los preventivos rellenan, no desplazan. Las revisiones programadas tienen margen de fechas. Úsalo. Pero no lo agotes: una revisión reglamentaria fuera de plazo es un incumplimiento de tu cliente, y muchas veces tuyo como mantenedora.
- Asigna por habilitación, no solo por cercanía. Un técnico sin certificado de gases fluorados no puede cargar gas. Una revisión de protección contra incendios la hace personal de la mantenedora habilitada.
- Prepara la temporada alta. En climatización, junio y julio; en calefacción, las primeras semanas de frío. Adelanta preventivos a las semanas anteriores y refuerza la oficina.
- Define las guardias por escrito. Quién atiende fuera de horario, cómo se le avisa y cómo se cobra. Si no está escrito, lo acaba cubriendo siempre el mismo.
Las revisiones reglamentarias van en la agenda desde el principio
Si eres empresa mantenedora, parte de tu calendario lo marca la norma. El RITE fija periodicidades mínimas de mantenimiento según el tipo y la potencia del equipo (IT 3). El RIPCI obliga a la mantenedora a comunicar al titular las fechas de las revisiones periódicas (artículo 17.f).
Esas fechas no pueden depender de la memoria. Cárgalas en la agenda al firmar el contrato, con un año de antelación. Lo detallamos en la guía de mantenimiento RITE.
Paso 4: preparar el material y la furgoneta
Una segunda visita por falta de una pieza cuesta el desplazamiento, el tiempo del técnico y la paciencia del cliente. Tres hábitos ayudan:
- Diagnóstico al recibir el aviso. Con la marca, el modelo y una foto de la placa o del código de error, el técnico o el jefe de SAT puede anticipar qué pieza hará falta.
- Stock mínimo por furgoneta. Define qué lleva cada furgoneta según el tipo de trabajo del técnico. Revísalo cada semana contra lo consumido en los partes.
- La furgoneta es un almacén. El material que sale de ella tiene que descontarse. Si no, el inventario miente y compras dos veces lo mismo.
Resolución a la primera visita
Es el indicador que mejor resume todo lo anterior. Se calcula así: avisos resueltos en la primera visita ÷ avisos cerrados, en un periodo. Si baja, el problema suele estar en la recogida del aviso (faltan datos), en el material (no estaba en la furgoneta) o en la asignación (fue el técnico equivocado).
Paso 5: cerrar el aviso el mismo día
Un aviso está cerrado cuando tiene su parte completo y firmado y la oficina lo ha revisado. No cuando el técnico se va de casa del cliente.
El parte tiene que llevar horas, material, fotos, trabajo pendiente y firma. Te contamos campo por campo qué debe incluir en parte de trabajo para instaladores.
Si el parte llega a la oficina el mismo día, la factura puede salir el mismo día. Cada día de retraso en la factura es un día más de cobro. Y desde 2027, con Verifactu, la factura se emite y se registra desde el programa de facturación en el momento: tiene sentido que el parte cerrado sea ya la factura en borrador (te lo explicamos aquí).
Lo que quede pendiente (una pieza que pedir, un presupuesto que enviar) abre un aviso nuevo o una tarea con responsable y fecha. Así no se pierde en una libreta.
Paso 6: cuando trabajas en casa de otro
Muchos avisos de una instaladora se atienden en centros de trabajo de otras empresas: oficinas, naves, hoteles, comunidades con personal propio. Ahí aplica el Real Decreto 171/2004 de coordinación de actividades empresariales.
En la práctica, significa que las empresas que coinciden en un mismo centro deben cooperar e informarse de los riesgos de sus actividades antes de empezar (artículo 4), y que el titular del centro debe informar a las empresas que acuden de los riesgos del lugar y de las medidas de emergencia. Para la oficina del SAT, esto se traduce en dos tareas:
- Guardar por cliente la documentación de coordinación que te hayan pedido o entregado.
- Avisar al técnico, en el propio aviso, de cualquier requisito de acceso: formación, equipos de protección, permisos de trabajo.
Quién hace qué
No hace falta un organigrama grande. Sí hace falta que cada función tenga nombre.
| Función | En una empresa de 3–8 personas | En una de 10–50 |
|---|---|---|
| Recoger y priorizar avisos | Administración, con el gerente de respaldo | Persona de SAT dedicada |
| Planificar | Gerente o técnico más veterano | Jefe de SAT o planificador |
| Diagnóstico a distancia | Técnico más veterano, por teléfono | Jefe de SAT o técnico de guardia |
| Revisar partes y facturar | Administración | Administración, con revisión del jefe de SAT |
| Contratos de mantenimiento | Gerente | Responsable comercial o de mantenimiento |
| Cobros | Administración | Administración, con seguimiento semanal |
El error más común en empresas pequeñas es que todo pase por el gerente. Funciona hasta que el gerente está en una obra. Escribir las reglas de prioridad y de planificación es la forma de que otra persona pueda tomar decisiones igual que él.
Seis indicadores para ver si funciona
No publicamos valores de referencia porque no hay datos fiables para instaladoras españolas. Lo útil es medirlos cada mes y ver la tendencia.
- Avisos abiertos. Cuántos avisos no tienen parte cerrado. Si sube semana tras semana, no das abasto.
- Tiempo de respuesta. Horas entre la entrada del aviso y la llegada del técnico, por prioridad. Compáralo con lo que prometes en tus contratos.
- Resolución a la primera visita. Explicado más arriba.
- Horas facturables entre horas pagadas. Cuántas de las horas que pagas a tus técnicos acaban en una factura. Es la base para calcular bien tu precio hora.
- Partes sin facturar. Partes cerrados que todavía no tienen factura. Debería ser casi cero al final de cada semana.
- Días de cobro. Días entre la factura y el cobro. Entre empresas, el plazo legal máximo es de 60 días naturales (Ley 3/2004, art. 4); lo desarrollamos en cobrar a tiempo.
Cuándo ayuda un programa SAT
Todo lo anterior se puede hacer con una agenda compartida y un buen parte. Con dos o tres técnicos, probablemente es lo más sensato.
A partir de cuatro o cinco técnicos, o en cuanto tienes mantenimientos periódicos, el papel empieza a costar más de lo que ahorra. Un programa SAT te da una sola entrada de avisos, una agenda visual, partes en el móvil que llegan al momento y mantenimientos que se generan solos. Comparamos las opciones con precios en programa SAT para instaladores.
En resumen
- Un solo sitio para todos los avisos, con número y datos mínimos.
- Prioridad decidida por la oficina con criterios escritos, no por quien grita más.
- Agenda por zonas, con huecos para urgencias y preventivos que rellenan.
- Aviso cerrado el mismo día, con parte firmado que se convierte en factura.
- Seis indicadores cada mes, sin obsesionarte con compararte con otros.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el SAT en una empresa instaladora?
El servicio de asistencia técnica: la parte de la empresa que atiende averías, revisiones y mantenimientos de instalaciones ya hechas. Va del aviso del cliente al cobro de la intervención, pasando por la planificación, el parte de trabajo y las obligaciones de registro.
¿Cuántas urgencias debo dejar libres en la agenda?
No hay una cifra correcta para todas las empresas. Mira cuántas urgencias entraron cada día en la misma época del año anterior y reserva ese tiempo. Si no las llenan, los preventivos cubren el hueco.
¿Qué hago si un cliente llama por olor a gas?
Que no accione interruptores ni llamas, que abra ventanas, que cierre la llave de paso si puede y que salga. Dale el teléfono de urgencias de su distribuidora de gas y el 112. Tu técnico va después, no en lugar de la distribuidora.
¿Qué es la resolución a la primera visita?
El porcentaje de avisos que se resuelven en la primera visita, sin volver otro día. Es el indicador que mejor resume la preparación del aviso: diagnóstico al recibirlo, material correcto en la furgoneta y técnico adecuado.
¿Necesito un programa SAT para organizarlo así?
Con dos o tres técnicos puedes hacerlo con una agenda compartida y partes bien diseñados. A partir de cuatro o cinco técnicos, o con mantenimientos periódicos, un programa SAT ahorra muchas horas de oficina y evita que se pierdan avisos.
Fuentes
- Interempresas: Retos y desafíos de las empresas instaladoras ante la falta de personal cualificado (Francisco Alonso, presidente de CONAIF, 06/07/2023)
- RD 171/2004, coordinación de actividades empresariales, BOE
- RD 919/2006, reglamento de gas, ITC-ICG 07
- RITE (RD 1027/2007), IT 3: mantenimiento
- RIPCI (RD 513/2017), art. 17: obligaciones de las mantenedoras
- Ley 3/2004 de medidas contra la morosidad, BOE
Cómo se ha hecho: leemos la norma en el BOE o en la web oficial, comprobamos precios y funciones en la web de cada fabricante en la fecha indicada y no aceptamos pagos por aparecer. Detalles en nuestra metodología.